Tal y como todos los días nos levantamos temprano rumbo al ferry. En el puerto de los perros mas bien en el bosque de Cedros casi al final de la bajada un pequeño gran susto hizo que casi tuviéramos un gran cambio de planes. La verdad es que todo el mundo arrimo el hombro y pudimos retomar el camino hacia la frontera
El paso de la frontera volvió a ser muy rápido y todo se desarrolló más fácil. El camión scanner, el perro y el ferry que casi nos cierra las puertas en las narices y eso que fuimos 3 horas antes. Claro que cogimos el ferry de las 13:30 en vez del nuestro de las 16:30 pero teniendo en cuenta que luego se retrasó y acabamos saliendo a las 16:00, me pregunto, a qué hora cogerían el ferry los que llegaron pensando en coger el de las 16:30?
Ya que todo iba bien, decidimos tirar rumbo Bilbao hasta que aguantaremos. Cuando ya empezó a entrar el sueño sobre las 5 decidimos echar una cabezada. Viene muy bien dormir un poco y luego continuó. Como si llevases el depósito del sueño.
Por fin, a la mañana llegamos a Bilbao acabando así una nueva aventura.
Hasta la siguiente.





































































































































































































